Aquí la calleja de mi casita en Mallorca. Con tienda de ensaimadas a 20 metros y familia numerosa en el piso de abajo que canta flamenco, con guitarra y zapateao 23 horas al día. (fantáhhhticos). El piso es enano, pero, como se puede ver, cuenta hasta con entrada de servicio.
En mi excursión improvisada a Manchester, la Sun y yo encontramos este práctico baño con dos wáteres, ideal para ir con las amigas. No en vano tenía este baño un certificado enmarcado en la pared que lo identificaba como el ganador del "Loo of the Year 2011" en el Reino Unido. Qué caché!
"Noooo, no es amarillaaaaa, es amayaaaaa!!!!", es lo que tenía que repetir y repetir en mi infancia a los niños que no sabían pronunciar mi nombre...
Ahora sí soy amarilla, pero de cinturón, tras un divertido examen en el que mis compañeros medían menos de la mitad que yo. (Obsérvese al niño de en medio con cinturón amarillo) En mi último día estuve planteándome llevar bolsitas de chuches...
He aquí mis últimos visitantes en la casita de la abuela. Suni y Dani practicaron la última moda de autostop de tren para tímidos: poner un cartel con tu ciudad de destino y hacerte el loco hasta que alguien venga a proponerte compartir un billete de tren grupal. No funcionó.