viernes, 5 de octubre de 2012

Brasilia



Pequeño recuerdo de mi visita a Brasilia. Ciudad del desierto que me tuvo aspirando directamente del chorrito del humidificador para recuperar la humedad de mi organismo.Ordenada y maquinal, esta ciudad me sorprendió gratamente, pero lo mejor, el reencuentro con grandes, viejos y nuevos amigos...



domingo, 26 de agosto de 2012

Macaco-mascota



Esta mañana hemos encontrado a un grupo de pequeños amigos muy monos en nuestro balcón. Ahí está uno zampándose un trozo de plátano. Espero que no se corra la voz monil y mañana los tengamos a todos sentados en la barandilla, esperando con la servilleta atada en el cuello.

Barra Grande


Esta es una parada más larga, para cargar pilas, y disfrutar del lugar con calma…
Casita junto al mar, estupenda, (aunque como se ve, con armarios un poco precarios) y balcón desayunero.





Camamú


Un pueblo nada turístico y con algo especial. Un paisaje espectacular frente a un lugar tranquilo, sin pretensiones, con una arquitectura colonial polvorienta, pero romántica.




Esta es la zona de construcción de barcos, es impresionante ver estos animalitos de madera venir al mundo.

Desayunote



Y dentro de la racha gastronómica, este sí que es el desayuno de los campeones y lo demás son tonterías… llamado “café da manha” es mucho más que un café, es de esos de esperar dos horas a hacer la digestión antes de meterte al agua…

La señora que nos da de cenar



Esta señora de Itacaré, prepara sus cuatro peroles en casa, y se coloca allí en la acera, como se colocaban las vecinas de mi calle en el pueblo, a la fresca.  
Luego solo hay que esperar a que vaya llegando la gente del pueblo (la mayoría de ellos familia suya, porque tiene la friolera de 22 nietos) y se vayan llevando la cena suculenta, algunos en platos, otros en bolsas, o cucuruchos de papel…

Prato feito



La comida más económica, (por unos tres euros) en todo restaurante que se precie es este llamado Prato feito, combinación de judías, arroz blanco, espaguetis de los que comíamos en los campamentos (cuando no eran  macarrones) y una dosis de pollo, carne o pescado. La cervecita es opcional…