viernes, 10 de agosto de 2012

Chubasquero Pro


Para estar a la última, este chubasquero-bolsa de plástico semi-duro con agujero para sacar la mano y dársela a tu mamá. La protección contra la lluvia es óptima, aunque si jarrea igual se te pega el plástico a la cara y tienes problemas...

Cuc-ba


Aparte de las muchas cosas buenas, el viaje a Cuba supuso también nuestra transformación en Dólares andantes, (aquí CUCs) siendo este el panorama que se veía desde el bus al llegar a destino: un ataque masivo de personas que te llevan a casas o restaurantes por una comisión, resistentes a todo tipo de negativas, excusas y evasivas.

-No gracias, ya hemos cenado (a las 5 de la tarde)
-No gracias ya tenemos habitación y sabemos muy bien dónde estamos (cargando mochilas mirando un mapa del revés)

También a amigos espontáneos con un sospechoso interés por que compraras puros...

-¿Me das tu teléfono? 
-Uff, pues no tengo... (cosa que es verdad, porque me han cancelado el número por falta de uso)
-Pues, ¿me das tu dirección de casa?
-Ay, pues es que me pillas ahora mismo sin casa... (cosa que también es verdad porque acababa de dejar el piso de Caracas)


Aquí uno de los atractivos turísticos, "Hazte tu propio mojito" que tuvo a Suni entretenida durante 10 minutos. Después el camarero nos confesó que era nuevo y no había hecho muchos mojitos en su vida, así que para no mostrar su poco salero mojitero, prefería ofrecer este servicio de integración cultural.

La increíble Habana


Con un calor que nos hacía arrastrar los pies recorrimos esta despampanante ciudad, al ritmo de "Chan Chan", que al igual que "el Cóndor pasa" en Perú, es la banda sonora oficial de las zonas guiruflas. 

De alto cedro voy para Marcanéééé, llego a Cueto y voy para Mayaríííí

Aquí en la puerta de la Bodeguita del Medio, nos quedamos bailando en la calle y no entramos, porque, total, es una burda copia de la original Bodeguita del Medio de Jaca... 





Hasta pronto Caracas


El mes pasado dijimos adiós a la República Bolivariana de nuestra casa Caraqueña. Muy buenos momentos vividos y amigos que aunque queden lejos, podemos conservar..

Con la llegada de la Sun, nos pusimos el disfraz de punkis viajeras y comenzó la aventura veraniega.

miércoles, 27 de junio de 2012

¿quién dijo frío?


Esta es la historia de una fría noche de autobús, como toda noche en autobús venezolano.


El conductor enciende el motor, y la suave "brisa" del aire acondicionado revuelve tu pelo, sacas el pañuelo para cubrirte el cuello. La brisa comienza a ser más fuerte y más "fresca", y decides ponerte la chaqueta.


Cuando empiezas a sentir que la punta de tu nariz está fría y te cuesta mover los dedos de las manos, pasas te pones el forro polar. Inmediatamente después sacas la manta (de Iberia o de Lan) de la mochila y te tapas todo lo que puedes.


Y cuando la escarcha te pega las pestañas y no consigues abrir los ojos, recurres a lo que sea, aunque sea la cortina, para enroscártela en la cabeza y ruegas que el viaje sea corto o que se pinche alguna rueda para poder salir un rato al calor de la carretera...

Playa Blanca


Y desde Cartagena, escapamos a Playa Blanca, un pequeño paraíso con arena adivinad de qué color.
Allí dormimos en esta exótica "posada": un tejadillo con hamacas colgando, con una muy conveniente tela mosquitera para echarte por encima. Fue muy relajante dormir tan cerca del agua, pero el elevado número de hamacas colocadas en un espacio tan pequeño hizo que cada vez que el del extremo izquierdo se movía, se moviera el del extremo contrario. Comprobamos con nuestros propios cuerpos el efecto físico del típico adorno de escritorio de oficina, ese que son muchas bolas colgadas seguidas... mejor lo dejo en imagen:


Aquí con la Tere en nuestra puesta de sol acuático-playera


Cartagena de Indias


Aquí está Cartagena de Indias, una joyita de la costa colombiana de obligada visita. 
Con un trabajo increíble de restauración, las calles están llenas de color, de plantas, de música y de magia (y de turistas y de souvenirs y de gente intentando venderte cosas... pero eso no suena romántico) y calor, muuuucho calor costeño...