miércoles, 27 de abril de 2011

Pedro no cabe en su casa




Estos pisos abuhardillados no parecen pensados para el tamaño de los alemanes (ni sudafricanos). Ahora, yo no tengo ningún problema para moverme por mi mini-cocina.

Aquí os haceis una ligera idea de mi “casa de la abuela” con sus adornos floreados, esculturas variopintas y cristales setenteros. Al parecer en el piso no vivía una abuela, sino una pareja de yugoslavos que decidieron volver a su país. (Me pregunto si lo habrán encontrado).

sábado, 23 de abril de 2011

El día en que fuimos leñadores






Aunque solo hay dos con camisa de cuadros, esta fue la expedición a recoger leña en el bosque. El señor lleva el uniforme oficial de paisano campestre de la zona: El tierno peto azul.
Aquí la hora del almuerzo, en la que debe destacarse la presencia de esa magnífica cesta de picnic que por sí misma crea la atmósfera perfecta. Tengo que hacerme con una…

lunes, 18 de abril de 2011

Schwarzwald


Como se puede ver en la fotico de nuestra excursión dominguera, la selva negra tiene de negra lo mismo que el Danubio tiene de azul… pero bonita es un rato.

Como no podía ser de otra manera, comimos la correspondiente tarta. Hmmm...

viernes, 15 de abril de 2011

Mamá, mamá, en el karate me llaman pelota...


Pues sí, con esto de que las niñas de mi clase van pintadas como puertas y llevan la carpeta del cole forrada con fotos de la Super Pop, me he tenido que hacer amiga de los profes (uno autóctono y uno italiano)..


A uno le intento hablar en alemán y me contesta en suabo (dialecto local), y al otro le intento hablar en italiano (él cree que le hablo en español y me dice «oye, hay que ver como se parece el español al italiano, te entiendo todo…», no comment…


Total, que yo le hablo en itañol y el se lo traduce al alemán al otro, que a su vez nos contesta en suabo… BABEL: el otro día acabé hablándole ´alemán´ al profe italiano y éste se lo traducía al italiano al profe alemán, lo peor es que tardamos unas cuantas frases en darnos cuenta de la tontería que estábamos haciendo.


Lo más gracioso es que ahora nos separan por cinturones, y ponen por un lado a los mayores (12-14 años), que tienen más nivel y por otro lado a los pequeños (7-9 años y YO) que no tenemos ni papa… claramente para hacer esto hay que dejar de lado los complejos…


Aquí un poquito más del Bodensee.

domingo, 3 de abril de 2011

Wie Pieter zu dein Hause.

Aunque como diría el Tony, a mi pueblo no iba a venir ni Piter, míralo, aquí está:

Desde hace un par de semanas, alguien, sospechosamente, me cierra fuerte los botes de los pepinillos y las aceitunas para que cuando llego a comer sola a mediodía, no sea capaz de abrirlos y comérmelos todos.

Conste que este no es mi pueblo, aquí el Bodensee. (Lago Constanza para los amigos).

martes, 29 de marzo de 2011

Las intrépidas aventuras de Paula y Amaya en los Alpes Suabos


Para empezar, visitamos a nuestros parientes de Stuttgart viajando con unos macarras alemanes que nos mostraron lo “emocionante” que es que en Alemania no haya límite de velocidad en las carreteras…

Nuestro bajo conocimiento del idioma local nos permitió hacernos las suecas y colarnos en fiestas privadas y viajar gratis en el autobús.

Nuestro alto conocimento del idioma español también nos reportó beneficios: concimos a una señora ecuatoriana que nos llevó de excursión y que, haciendo gala de su conocimiento de la geografía española, me preguntó: “Y te has venido a Alemania, para vivir en Gredos???

(Los autóctonos que voy conociendo, siempre me preguntan al más puro estilo “Loquillo” -Qué hace una chica como túúúú en un pueblo como ésteeeee????)

Por último tuvimos otra corta faceta criminal: tras la invitación de un amigo a tomar prestado su coche con la información: buscar-audi-rojo-aparcado por el pueblo-abierto-llave puesta, estuvimos a punto de robar incoscientemente el audi rojo de un pobre paisano, sí, había más coches que correspondían a la descripción…

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cristian besucht Wehingen

Feliz visita de fin de semana del Diplomático italiano a la Embajadora española en Wehingen, cargado de buena compañía y pesto, salsas de pasta y limoncello caseros de la mamma. Que gastrofelicidad!